Ofrecemos una variedad de actividades a nuestros usuarios que fomentan sus capacidades y actitudes, tanto personales como sociales, para una vida sana.
Siempre estamos trabajando para ofrecer actividades en el centro de día que sean estimulantes y tengan valor para quien las realiza. Si quieres conocer más de cerca nuestros talleres y actividades en el centro de día, siempre serás bienvenido a ellos.
Motivar y ejercitar la propia memoria, orientación en el tiempo. Memoria autobiográfica y más reciente.
Adaptación y fomentar la integración en el centro a través de diferentes actividades de ocio.
Repasar la prensa diaria, leer libros para mantener la actividad intelectual del usuario.
Juegos como por ejemplo el dominó, cartas, parchís, bingo. Estos juegos permiten trabajar en la concentración y la atención.
Se elige un tema, una noticia por ejemplo, se genera un debate y así se fomenta una conversación donde cada uno da su opinión y son escuchados.
Acercar el animal doméstico al usuario mejorando el bienestar, la relajación y el estado de ánimo.
Trabajar el movimiento de las manos, percepción de las formas y colores. Reforzar su autoestima valorando los trabajos realizados.
Esta actividad sirve para integrar las acciones cognitivas, emocionales, sensoriales en relación con el mundo que nos rodea.
Proyección de películas de su época reforzando la atención y la memoria y recuerdos de su juventud. Proyección de películas actuales, reforzando el desarrollo de la sociedad y recordando el momento actual de su vida.
Es una actividad lúdica, participando todos los usuarios del centro, sirve para celebrar las fechas señaladas del calendario. Aquí se incluye la celebración de los cumpleaños.
Tai Chi personalizado y adaptado a la tercera edad para mejorar la movilidad, la flexibilidad y ayudar a la relajación.
El principal objetivo es que los niños (hijos de trabajadores, nietos o familiares de los residentes, aunque está abierto a todo el que quiera) y nuestros residentes todos juntos disfruten de actividades educativas y de ocio. Comparten momentos del día como la merienda, hacer manualidades, juegos de mesa…. los beneficios son mutuos: para los mayores, incrementa su actividad física, cognitiva y social; para los niños, es una lección de vida que les hace pensar, fijarse y crecer.